Cliff And Company

ATENCIÓN A CLIENTES
LLÁMANOS AL:
01(476)7431800

Historia del calzado en mÉxico

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA COTIDIANEIDAD DE PONERSE UN ZAPATO?
La industria del calzado se ha encargado, año tras año, de ser el sustento de millones de familias mexicanas, dándose a la tarea de construir de manera incesante múltiples vertientes económicas para el beneficio de nuestro país.

De lo que muy pocos tienen noción es de los antecedentes de la producción zapatera nacional, que se remonta a épocas insospechadas. Tanto la historia del calzado en México como su industria son consideradas de las más ricas y completas tanto de nuestro continente como a nivel mundial. El dato más antiguo, cortesía del Archivo Histórico Municipal de la Ciudad de León, conocida como la principal ciudad productora de calzado en el país en cuanto a la manufactura del calzado se refiere, data desde 1645, en la todavía denominada Nueva España, recayendo la responsabilidad en los nuevos pobladores.

Hoy día existen más de 4 mil fábricas de zapatos en todo el país, de las cuales el 60 por ciento está en Guanajuato, región esencial para la fabricación industrial de calzado de alta calidad.

La industria se concentra principalmente en las localidades de León, Guadalajara  que aporta el 18 por ciento, y en el área metropolitana del Distrito Federal que concentra el 12 por ciento. Por su parte, San Mateo Atenco, en el Estado de México, sobresale como productor artesanal de calzado. La manufactura en México ha sido tan importante para el desarrollo económico del país, que incluso en la Ciudad de México recibe merecido homenaje en el Museo del Calzado de “El Borceguí, la zapatería más antigua de esta localidad capitalina.

PROCESO DE ELABORACIÓN

La aventura del que hacer zapatero inicia desde los corrales, en donde los bovinos de los cuales será utilizada la piel son trasladados a un pequeño pasillo en donde reciben un baño de agua a presión; ahí inicia su camino al sacrificio. Inmediatamente después son llevados a lo que se denomina el “Cañón de noqueo”, en donde se les disparará con un pequeño tubo en la cabeza nombrado perno cautivo, eliminando la sensibilidad del animal, lo que pretende que el sufrimiento sea nulo o al menos casi imperceptible. A continuación viene el uso de un poderoso cuchillo que funcionará para el despielado de la res, lo que completa el proceso de obtención de la piel. Posteriormente se lleva a la tenería, en donde se rellena de sal para que no sufra daños por descomposición o se pudra. Inmediatamente después se debe de remover el pelo, lo que se logra gracias a grandes tambos con agua y algunos químicos, provocando que la piel emerja “pelona”.

Empero la remoción del pelo, la piel surge muy dura y con una sustancia un tanto adherente encima, por lo que hay que ingresarla nuevamente a unos tambos más pequeños que los anteriores y con forma de cilindro, en donde se utiliza un químico verde llamado cromo, con lo que la piel sale de color azulclaro, que es el matiz “natural” después del proceso hecho al ganado bovino, posteriormente se escoge el color.

Consecutivamente vienen tres de los pasos esenciales: recurtido, teñido y engrase. El recurtido sirve para darle la preparación, de nueva cuenta con cromo, para que pueda ser teñida y el zapato pueda tener el color deseado. Subsiguientemente llega la piel a la fábrica, en donde el zapato comienza a tomar forma, iniciando por la parte frontal, utilizando el cuero con el color elegido y un suaje, herramienta que sirve para cortar ya sea en líneas punteadas o corridas el cuero, lo que da pie al siguiente movimiento, que es el zurcido (coserlo).

Finalmente, se le da forma y se le colocan suelas, lo que facilita la parte más importante del proceso: el control de calidad, en donde se revisa que el calzado no tenga falla alguna en su elaboración.